Oferta y demanda en el mercado nacional
Capítulo 6 - Perfiles de mercados -
Indonesia
Producción nacional de algodón
A pesar de su gran extensión, Indonesia no es un país muy propicio para el cultivo de algodón a escala comercial. La tierra es fértil por naturaleza, pero las condiciones climatológicas no son las idóneas para la plantación de algodón.
La producción algodonera de Indonesia permanece estancada a un nivel muy bajo y desproporcionado con las necesidades de la industria de hilatura local. Las causas principales son las limitaciones climáticas y del suelo, y también el hecho de que los agricultores prefieren cultivos alternativos que les proporcionen cosechas e ingresos más cuantiosos y con una duración de cultivo más corta.
El rendimiento medio del cultivo de algodón sigue siendo bajo y es poco probable que aumente sin recurrir a nuevas tecnologías. No se han realizado esfuerzos significativos para incrementar la productividad ni para volver a introducir el algodón transgénico desde que en 2002 se interrumpió su producción tras quedar probada su inviabilidad comercial.
La producción algodonera del país representa menos del 2% de la demanda. Según las estimaciones, la extensión cultivada es de unas 10.000 hectáreas y la producción es de unas 6.000–7.000 toneladas de fibra. Las principales zonas algodoneras de Indonesia son Sulawesi Sur, Java Central y Oriental y Nusa Tenggara Occidental.
Sector de la hilatura indonesio
La capacidad total de hilatura de Indonesia es de unos 7,8 millones de husos, de los que casi el 45% se destina a la producción de hilos de algodón y de mezcla de algodón. Las hilanderías indonesias producen predominantemente hilos de títulos bajos que oscilan entre 10 y 45, y una cantidad muy pequeña de títulos más finos (60 a 80). Cerca del 60% de la producción de hilos se exporta directamente a todo el mundo, y el resto es transformado en telas y prendas de vestir para el mercado interno y de exportación.
Las hilanderías indonesias funcionan en torno al 70% de su capacidad. Según informes, casi una tercera parte de las máquinas de hilar y dos terceras partes de las máquinas de tejer tienen más de 20 años de antigüedad. Sin embargo, las firmas que han realizado inversiones recientemente y han modernizado sus fábricas están funcionando casi a pleno rendimiento.
Las máquinas antiguas suelen tener un consumo energético poco eficiente y un nivel de productividad más bajo que las máquinas más modernas de otros países competidores. Lamano de obra del sector textil indonesio recibe salariosmás altos y tiene niveles de productividad más bajos que la de otros países asiáticos que exportan productos textiles, y el costo de la electricidad es relativamente alto.
Los préstamos bancarios son bastante difíciles de obtener, en particular para el sector textil y del vestido debido a la actual situación del mercado mundial y también a la baja competitividad de las hilanderías indonesias con respecto a las de otros países.
El mercado interior de productos textiles y prendas de vestir de producción local se está reduciendo a causa de la feroz competencia de los productos importados que se venden a precios más bajos. El contrabando de productos textiles y de prendas de vestir usadas es un problema serio para los fabricantes textiles indonesios.
El consumo de algodón por parte de las hilanderías creció con gran rapidez desde las 100.000 toneladas de 1980, pero se ha estancado en torno a 480.000 toneladas desde mediados del decenio de 1990.
Indonesia es un exportador neto de hilo y tela de algodón. En 2005 Indonesia exportó 98.000 toneladas de hilo de algodón (en su mayoría a Hong Kong (China), el Japón y la República de Corea) e importó 24.000 toneladas, de las que 10.000 toneladas procedían del Pakistán. Ese mismo año Indonesia exportó 490.000 toneladas de tela de algodón e importó 123.000 toneladas.
Demanda futura
En marzo de 2007, con vistas a mejorar la relación costo-eficacia de la industria textil y su competitividad, el Gobierno de Indonesia promulgó una normativa por la que se concederán ayudas a los fabricantes textiles que modernicen sus instalaciones. Se reembolsará a las empresas el 11% del costo de la maquinaria textil hasta un máximo de IDR 5.000 millones ($925.000).
Sin embargo, dadas las limitaciones descritas más arriba, se prevé que el consumo de algodón por parte de las hilanderías industriales se mantenga estable en unas 480.000 toneladas.