Brasil
Capítulo 4 - Compraventa de algodón -
Otros mercados de futuros
La Bolsa de Mercaderías & Futuros de São Paulo fue establecida en 1917. Las primeras ventas de futuros de algodón se realizaron en 1919, con un volumen de contratación de 500 arrobas (equivalente a 7.500 kg). En 1922, el volumen de las transacciones alcanzó 14.000 contratos, y ya en 1926 las operaciones de algodón eran la principal fuente de ingresos de la Bolsa, seguidas del azúcar y el arroz. No obstante, en el trienio que siguió a la crisis financiera de 1929 cayó el volumen en un 90% con respecto al mismo período antes de la crisis.
La compraventa de futuros de algodón en la Bolsa de São Paulo floreció durante la II Guerra Mundial (a diferencia de las bolsas europeas, que suspendieron sus operaciones) con un volumen de transacciones de 43.000 contratos en 1941 y una media de 200.000 contratos entre 1944 y 1946. La inestabilidad política, las restricciones sobre el flujo de capitales y una inflación de casi el 40% hicieron descender la compraventa de futuros a comienzos del decenio de 1950; el mercado de futuros de algodón perdió gradualmente su importancia y el contrato dejó de venderse, y aunque se restableció a mediados del decenio de 1970, nunca recuperó su importancia. En 1989 el contrato fue retirado una vez más, dejando a la NYBOT, ahora ICE, como la única bolsa del mundo en la que se negociaban los contratos de futuros de algodón.
El reciente contrato de algodón
En noviembre de 1996, la Bolsa de São Paulo (BM&F – véase www.bmf.com.br) reintrodujo el contrato de algodón (junto con otros muchos productos básicos), y en diciembre de 1999 se ofreció el contrato a inversores extranjeros. En febrero de 2000 se introdujeron las opciones sobre todos los contratos de futuros, incluido el algodón. En un comienzo, el volumen de contratación era de apenas 10.000 libras, o lo que es lo mismo una quinta parte de los contratos de futuros de algodón de Nueva York. En 2002, el contrato de algodón de la BM&F se cambió por el de 12,5 toneladas o 27.558 libras, aproximadamente la mitad del volumen de los contratos de futuros de algodón de Nueva York. El nuevo contrato de São Paulo es para la entrega en varios lugares del Brasil en los meses de marzo, mayo, julio, octubre y diciembre. El formato del contrato de la BM&F es muy similar al de Nueva York. El contrato se cotiza y comercializa en dólares de los Estados Unidos por libra, pero su liquidación se hace en reales. El tipo de cambio que se utiliza para la liquidación es el oficial del Banco Central del Brasil. Por ello, la compraventa de contratos de algodón en São Paulo supone asumir el riesgo cambiario dólar-real.
Se previó que el contrato podría servir como instrumento de cobertura para los países sudamericanos productores de algodón, teniendo en cuenta que la cosecha en la región (parte de la producción del Hemisferio Sur) se recolecta en una época distinta que en los Estados Unidos (parte de la producción en el Hemisferio Norte), la principal influencia del contrato de la NYBOT, ahora ICE. El volumen ha sido muy inferior a las previsiones porque el contrato no ha conseguido atraer a suficientes operadores de cobertura y especuladores.
Durante su primer año de existencia, el contrato de algodón se negociaba sobre una base diaria. No obstante, el volumen de transacciones siguió siendo relativamente bajo, con una media de apenas 58 contratos diarios, el equivalente a 290 toneladas de algodón. El volumen de contratación desde 2000 sigue siendo bajo. Durante 2006 se vendió un total de 2.920 contratos de algodón o 36.500 toneladas en la BM&F, en comparación con los 3.338 contratos o 41.725 toneladas de 2005. Durante 2006 el volumen diario se situó en unamedia de 12 contratos o 150 toneladas, y en 2005, de 13 contratos o 163 toneladas. Durante los dos primerosmeses de 2007, la contratación de futuros de algodón en la Bolsa BM&F sumaron un total de apenas 272 contratos. Esta falta de volumen podría tener su explicación en la competencia directa que representa el mercado de futuros de algodón de la NYBOT, porque los participantes del mercado algodonero que operan en el Brasil, al igual que los especuladores, también tienen acceso a este mercado, además de a la Bolsa BM&F.