Cómo influye el tiempo en los precios
El mercado mundial del algodón - Precios del algodón
Como suele decirse, “el tiempo es oro”. En el sector algodonero, almacenar una libra de fibra de algodón durante un mes, incluidos los gastos de almacén, seguros e intereses, cuesta entre 0,5 centavos y 2 centavos de los EE.UU. Esta cantidad varía considerablemente entre los distintos países, dependiendo de las tasas de interés, los costos de almacenamiento y los seguros. En los países donde las tasas de interés son altas, los costos de almacenamiento también son altos porque los ingresos que han dejado de percibirse por las ventas no pueden depositarse en un banco. En consecuencia, para obtener los mismos ingresos netos, el vendedor de una bala de algodón necesitará más dinero si la venta es para su entrega varios meses más tarde que si es para entrega inmediata. En algunos países, los costos de almacenamiento de algodón se consideran costos irrecuperables o fijos, y no se cobra por el almacenamiento, pero en otros países, el espacio de almacén se cobra por mes. Por otra parte, en algunos países puede comprarse el seguro, pero no en otros, y los riesgos de robo, incendio, inundación y otros tipos de daños son mayores en unas regiones que en otras, por lo que los gastos del seguro varían de un lugar a otro. Por todo ello, el precio de una bala de algodón específico en un lugar específico puede variar de manera considerable dependiendo de si la venta es para entrega inmediata o en un futuro.
Ventas y compras para entrega inmediata o “spot”
La modalidad de compra o venta “spot” es probablemente la más extendida en todo el mundo, es decir, la venta al contado para entrega inmediata. Los agricultores venden la mayor parte del algodón en rama para su entrega contra reembolso. En muchos países en desarrollo, sin embargo, se fijan los precios antes de la cosecha, y los agricultores cobran varios meses después de la cosecha, pero el precio se basa en la suposición de que la entrega se hará en el momento de la recolección. De este mismo modo, muchas hilanderías industriales fijan los precios para la entrega inmediata, a veces con pagos diferidos con arreglo a las condiciones acordadas con los vendedores.
Ventas y compras a término
Las ventas a término o a plazos implican el compromiso de entregar o recibir la partida de algodón en una fecha futura a un precio fijado hoy. Los agricultores suelen vender sus cosechas por adelantado, a veces previa financiación en la forma de insumos que proporciona el comprador. Las hilanderías industriales pueden programar que las entregas del algodón se hagan en un futuro, pero a precios fijados en el momento de la negociación.
Ventas y compras “on call”
Otro tipo de transacciones habitual en los mercados donde se utilizan los contratos de futuros para el algodón que se negocia en la bolsa ICE Futures U.S. es la compra o venta “on call”. En estos casos, el vendedor negocia con el comprador la diferencia entre el precio al contado y el precio a futuro (denominado la base), con la condición de que el vendedor podrá llamar (call) al comprador en cualquier momento antes de que expire el mes bursátil de los futuros en particular y fijar el precio real al contado con arreglo al precio a futuro que se haya alcanzado en el momento de hacer la llamada telefónica. Por otro lado, el comprador puede “llamar” al vendedor para fijar el precio real del algodón entregado con arreglo a la cotización de los precios de los futuros en el momento de la llamada telefónica. Las transacciones “on call” permiten a compradores y vendedores eliminar el riesgo de que los precios al contado sigan una evolución distinta en el mercado local de la que siguen los precios de los futuros para el algodón estadounidense entregado en algún lugar de los Estados Unidos, y mejorar así la eficacia de los contratos a término como mecanismo de cobertura del riesgo cambiario.
Consorcios de comercialización
La utilización de consorcios de comercialización ha crecido de manera considerable durante los últimos 20 años. Generalmente son las cooperativas de agricultores las que dirigen los consorcios de comercialización, aunque hay desmotadoras y comerciantes que también ofrecen este servicio como opción de la comercialización. Los distintos agricultores delegan en los gerentes del consorcio el control de una parte o la totalidad de la fibra de algodón para su venta, y el consorcio paga a cada agricultor el precio medio de la temporada con arreglo a la calidad de su partida de algodón en particular. Existen consorcios de comercialización en los Estados Unidos, el Brasil, Argentina, Colombia, Grecia, Israel, Australia y otros países, donde los agricultores venden la fibra en lugar del algodón en rama. Según las estimaciones, en 2006 se vendió el 40% del algodón estadounidense a través de algún tipo de consorcio de comercialización para cooperativas, incluidas las cooperativas de agricultores y los consorcios que dirigen los comerciantes particulares que son contratados por agrupaciones de agricultores en una región en particular.
Los consorcios de comercialización gozan de gran popularidad porque ofrecen una comercialización con economías de escala considerables. Un consorcio que represente varios cientos de balas de algodón puede permitirse contratar a gerentes profesionales para que se dediquen a tiempo completo al mercado del algodón. Además, pueden vender y entregar el algodón conforme a las preferencias de las hilanderías industriales en lo que respecta a la calidad y el modo de entrega. En cambio, un productor aislado, con sólo una pequeña cantidad de algodón para vender no puede permitirse contratar a un gerente de comercialización profesional y difícilmente podrá atender a las exigencias de calidad y a las preferencias en materia de plazos de entrega de las hilanderías industriales. Los consorcios de comercialización ofrecen además la ventaja de una forma de gestión del riesgo de precios, porque cada productor recibirá el precio medio alcanzado por todo el consorcio, sin necesidad de preocuparse de que su producción de algodón en particular pueda venderse cuando los precios del mercado se sitúan en su nivel más bajo de la temporada. Colocando el algodón bajo el control del gerente de comercialización, el agricultor gozará de total libertad para centrar toda su atención en la producción.