Los principales riesgos que deben tomarse en consideración son el riesgo de precio, el riesgo de la base y el riesgo de contrapartida. Los riesgos secundarios son el cambiario, el financiero y el de gobierno (es decir, aranceles y comercio).
Riesgo de precios
El riesgo de precios es probablemente el más volátil al que se exponen los comerciantes. Los precios del algodón pueden fluctuar, y de hecho lo hacen, sobre un amplio recorrido (véase la figura 4.4), por lo que habrá que buscar algún modo de asegurar el precio. Al día de hoy, el método de cobertura de precios más accesible es el contrato de futuros. Hay varias bolsas de futuros de algodón a las que los operadores de cobertura pueden acudir, aunque la mayoría son de ámbito regional y se utilizan para asegurar el comercio local.

ICE ofrece los mejores contratos de futuros de algodón de cuantos existen, que proporcionan oportunidades de cobertura total o parcial de los precios. Para el algodón estadounidense la cobertura puede ser total, pero para fuera de los Estados Unidos la cobertura puede ser parcial. Fuera de los Estados Unidos, los precios tienden a seguir el precio de los futuros de Nueva York, aunque a la zaga (véase la figura 4.5).
La compraventa puede efectuarse a 24 meses vista y asegurarse con una cobertura de futuros de algodón de Nueva York. Esto permite a los comerciantes comprar a los productores cuando éstos quieren vender, y vender a las fábricas textiles cuando éstas quieren comprar.
Riesgo de la base
La base se define como la diferencia entre el precio al contado y el precio de los futuros. La base no puede asegurarse con una cobertura a menos que se efectúe simultáneamente una operación de compra y otra de venta, una posibilidad que rara vez se les presenta a los agentes. La base cambia a un ritmo mucho más lento que los futuros, pero crece a medida que el contrato avanza.
Riesgo de contrapartida
El riesgo de contrapartida tiene que ver con la fiabilidad y la credibilidad de los socios comerciales. Es de suma importancia saber con quién se está tratando: con la posibilidad de comprar y vender algodón a 24 meses vista, es muy importante saber si las entidades de contrapartida serán capaces de ejecutar la transacción según lo contratado.
Riesgo de cambio
La mayoría de las transacciones de algodón que se realizan en el mundo utilizan el dólar de los Estados Unidos, pero no se descarta que haya que recurrir al cambio de divisas. A veces es posible una cobertura de estos riesgos comprando o vendiendo las divisas que se utilizan en la transacción. Además, no puede descartarse la posibilidad de que un país revalúe su moneda después de la contratación de las transacciones.
Riesgo financiero
La financiación bancaria varía según los países. Aunque actualmente es poco frecuente que un banco incumpla sus obligaciones, a veces ocurre. Y cuando ocurre, los agentes afectados podrían tener que buscar financiación en otra entidad que podría no ofrecer las mismas condiciones que el banco que dejó de cumplir.
Riesgo de gobierno
Si bien la mayoría de los países compran y venden de acuerdo con las directrices de la Organización Mundial del Comercio (OMC), siempre existe la posibilidad de que un país imponga aranceles más altos sobre el comercio. Asimismo, un país podría imponer derechos de importación o exportación antes de la ejecución de los contratos.