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    El algodón se ha convertido sin ninguna duda en la prueba de fuego de la dimensión de desarrollo del Programa de Doha para el Desarrollo (PDD) que la OMC puso en marcha en 2001. Fue en 2003 cuando los “cuatro países de la Iniciativa sobre el algodón” (Benin, Burkina Faso, Chad y Malí), con el respaldo de la Unión Africana, los países menos adelantados y los Estados de África, el Caribe y el Pacífico, lograron poner en primer plano la cuestión de los derechos arancelarios sobre el algodón y las subvenciones internas y a la exportación.

    En 2004, los Miembros de laOMCconvinieron en establecer un proceso de doble vía para el tratamiento del algodón: la vía de los aspectos comerciales y la de los aspectos de desarrollo. La vía de los aspectos comerciales, que forma parte de la Ronda de Doha, tiene por objeto negociar el nivel de reducción de las subvenciones que distorsionan el comercio, las subvenciones a la exportación y los aranceles aplicables al algodón. En el marco de las negociaciones sobre la agricultura, los Miembros acordaron que tratarían el algodón desde una perspectiva ambiciosa, rápida y específica. El avance más notable por esta vía en particular desde que comenzaran las negociaciones se produjo durante la Conferencia Ministerial de Hong Kong, celebrada en diciembre de 2005, en la que los Miembros de la OMC acordaron eliminar todas las subvenciones a las exportaciones de algodón y permitir el acceso “libre de aranceles y de contingentes” de las exportaciones de algodón procedentes de los países menos adelantados. La vía de los aspectos de desarrollo tiene por objeto mejorar la elección de los objetivos de la asistencia para el desarrollo que se destina a los países en desarrollo que son productores de algodón y, en particular, a los más pobres de este grupo. En marzo de 2007 convoqué una Sesión de Alto Nivel sobre el Algodón para hacer balance de todas las medidas adoptadas hasta entonces por ambas vías. La conclusión unánime a la que llegaron los Miembros de la OMC en la Sesión de Alto Nivel fue que sin un resultado sobre el algodón, la Ronda de Doha quedaría sin efecto.

    Desde 2004, el Centro de Comercio Internacional (CCI) ha hecho una aportación muy valiosa en los aspectos de desarrollo relacionados con el algodón, en particular con su propuesta de elaborar la Guía del Exportador de Algodón. Esta guía aspira a convertirse en un libro de consulta sobre el mercado mundial del algodón para toda la comunidad empresarial que conforma la cadena de valor del algodón. Identifica los segmentos de mercado, como la demanda de algodón orgánico y de otras variedades, y explica a los exportadores algodoneros de una manera sencilla cuáles son los requisitos del mercado. En este contexto, pone de relieve las nuevas oportunidades para exportar que ofrecen numerosos mercados de gran dinamismo, en particular, en Asia. Creo que todo esto es muy valioso. La información contenida en la presente guía será, sin ninguna duda, de gran valor para los responsables de formular políticas encaminadas a promover las exportaciones del sector algodonero.

    A medida que avanzamos en la Ronda de Doha en aspectos de la política comercial para el algodón, quiero elogiar la labor de Patricia Francis y de su equipo en el CCI por su importante contribución al cumplimiento del mandato de la OMC en los aspectos de desarrollo relacionados con el algodón. Se trata de un complemento de vital importancia para los resultados del PDD.

    Pascal Lamy
    Director General
    Organización Mundial del Comercio

    La Guía del Exportador de Algodón es un libro de referencia que contiene información práctica y funcional sobre el mercado internacional del algodón. Su finalidad es ayudar a todos los que producen y exportan algodón a adquirir unos conocimientos exhaustivos y prácticos de todos los aspectos del comercio internacional de este producto básico.

    Esta guía va destinada principalmente a los productores, desmotadoras, exportadores y agentes de países en desarrollo que son productores de algodón, en particular de África, pero no exclusivamente. La guía presenta un panorama completo de los aspectos de la cadena de valor del algodón, por lo que también ayudará a los funcionarios públicos a conocer mejor las cuestiones cruciales que deberán abordar con vistas a fomentar las exportaciones de algodón.

    La Guía cubre todos los componentes esenciales del comercio algodonero, y aspira a atender a las necesidades de los exportadores de hoy que se enfrentan a numerosos retos – comerciales, técnicos, logísticos, ambientales y sociales – en un entorno comercial que se vuelve cada vez más sofisticado y competitivo.

    En opinión del CCI, para ser competitivos en el ámbito internacional, los exportadores necesitan tener una visión general que abarque toda la cadena de valor en la que operan. La presente guía refleja fielmente esta opinión.

    La guía presenta un importante elemento de lo que es necesario para incrementar la competitividad en un sector mundial que se encuentra bajo la influencia de los ajustes del mercado tras la desaparición de las cuotas en el sector de los textiles y el vestido.

    El Programa del CCI sobre el algodón, que ha sido elaborado con arreglo a los ajustes del mercado, intenta crear capacidad entre los productores de algodón, las desmotadoras y los exportadores a través de un amplio programa orientado al mercado, y comprende cinco pasos:

    1. Entrega de un programa de concienciación a productores y agentes algodoneros africanos a través de la difusión de la guía y la impartición de formación.

    2. Diseño y aplicación de una estrategia de aumento de la capacidad que refuerce las instituciones que apoyan el comercio de algodón, como la Asociación Algodonera Africana, y llegue a los 37 países africanos que son productores de algodón.

    3. Ejecución de un programa de formación sobre el algodón, junto con los países en desarrollo que han sabido potenciar su sector algodonero, como la India, China, el Brasil, etc. Los productores de algodón africanos podrán aprender así de las mejores prácticas de todo el mundo, y se beneficiarán de la transferencia de conocimientos Sur-Sur en ámbitos como la gestión de la producción algodonera, los procesos, el valor añadido, así como el comercio internacional de algodón, etc.

    4. Aplicación de un programa de concienciación sobre los textiles y el vestido, dirigido a los productores algodoneros que les permita familiarizarse con el mercado algodonero inmediato y con sus requisitos. Este programa se organizará en torno a los mercados de productos textiles (consumidores de algodón). Asimismo permitirá descubrir las posibilidades de valor añadido y las mejores prácticas, principalmente, de Asia.

    5. La promoción del algodón africano entre la pujante industria textil asiática. Esta campaña incluye la organización de eventos a través de la conexión en red, una serie de mesas redondas Sur-Sur y talleres técnicos que se organizarán en colaboración con las asociaciones algodoneras y las asociaciones de fabricantes de productos textiles en los respectivos mercados con el objetivo de fomentar la conexión en red y el intercambio de experiencias y mejores prácticas.

    En todas las actividades que emprenda, el CCI solicitará la participación de la industria algodonera, incluidos los agentes internacionales, y hará valer sus conocimientos técnicos. El mercado es siempre el punto de partida de las operaciones del CCI.

    Patricia Francis
    Directora Ejecutiva
    Centro de Comercio Internacional