Capítulo 3 - Comercialización del algodón - Gestión de riesgos – Perspectiva de un gerente de la cadena
El riesgo de contrapartida se define como el riesgo derivado del incumplimiento de los contratos por parte de los proveedores o clientes. Algunos ejemplos son:
El riesgo de contrapartida puede gestionarse de dos maneras:
– Ubicación de la empresa (aquí se tendrá en cuenta el riesgo según el país);– Disponibilidad de información financiera y calificación crediticia por parte de organismos externos;– Trayectoria de las relaciones mantenidas con la empresa y evaluación de su capacidad de soportar pérdidas.
– Categoría de riesgo para la entidad de contrapartida según la clasificación de más arriba;– Volumen anual de transacciones estimado de la entidad de contrapartida y los márgenes previstos de dichas transacciones;– Idoneidad del producto para poder presentar reclamaciones.