El Chambers Dictionary define riesgo como “hazard, danger, chance of loss or injury, degree of probability of loss, person, factor or thing likely to cause danger, to incur the chance of unfortunate consequences by doing something.” (Peligro, posibilidad de sufrir una pérdida o daño, grado de probabilidad de pérdida, persona, factor o cosa que podría representar un peligro, posibilidad de sufrir las desafortunadas consecuencias de alguna actuación.)
Con el término “riesgo” solemos asociar una combinación de factores, entre los que se incluyen incertidumbre, causa de la pérdida o nivel de la pérdida. El nivel de la pérdida es una combinación de la frecuencia (cuántas veces podría ocurrir) y la gravedad (la repercusión financiera del suceso).
Gestión de riesgos
En cualquier actividad económica es importante gestionar la repercusión del riesgo con arreglo a la gravedad que representa. Dicha gravedad se mide en términos del riesgo para la rentabilidad económica y la reputación (entre los clientes y financieros). Un control de los riesgos a los que se enfrenta su organización le permitirá conocer cuáles de estos riesgos pueden y deben “transferirse”, y hacer una valoración de cuál será su costo. Esta transferencia del riesgo puede hacerse a través de distintos métodos, entre los que se incluye un mejor control de los costos o una mejor gestión de las garantías prendarias o, el método más tradicional, la contratación de un seguro.
La figura 3.3 a continuación ilustra el proceso de la gestión eficaz del riesgo. En primer lugar hay que identificar el riesgo y analizarlo en función de cuál podría llegar a ser su gravedad y cuál, su frecuencia. Según este principio, la empresa deberá decidir cómo mitigar estos riesgos, ya sea conteniéndolos y gestionándolos o transfiriéndolos. Cualquiera que sea la opción elegida, es importante vigilar y examinar la exposición al peligro a fin de asegurarse de que la organización no corre riesgos innecesarios.