El consumo mundial de fibras textiles se rige por tres variables económicas principales: el nivel de ingresos, el crecimiento demográfico y los precios de las fibras. La demanda mundial de fibras textiles ha crecido a un ritmo impresionante desde los años cincuenta. De los 7,6 millones de toneladas que se contabilizaron en 1950, el consumo de fibras textiles alcanzó 56 millones de toneladas en 2004 (véase la figura 1.8). Casi el 50% de este fuerte incremento es el resultado del crecimiento demográfico, mientras que el 50% restante tiene su origen en el aumento de la renta per cápita, el descenso del precio real de los productos textiles y en la competencia, que ha creado nuevos usos para las fibras textiles. La tasa de crecimiento del consumo de fibras, sin embargo, se está ralentizando gradualmente. La tasa media de crecimiento anual del consumo de fibras textiles fue del 3,7% en el decenio de 1960, del 3,1% en el decenio de 1970, del 2,5% en el decenio de 1980 y del 2,7% en el decenio de 1990. El crecimiento de las dos principales variables económicas que determinan el consumo de productos textiles, la renta y la población, se desaceleró durante el decenio de 1990 con respecto al decenio de 1960.
Fuente : CCIA
Un factor exógeno que ha apoyado el consumo de productos textiles en los últimos años es la integración gradual del comercio de textiles en el reglamento de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Hasta diciembre de 2004, sólo algo más de la mitad del comercio textil se había integrado gradualmente, pero al 1º de enero de 2005, todo el comercio quedó integrado en el reglamento de la OMC. En consecuencia, ya no existen las cuotas concertadas en el Acuerdo Multifibras (AMF). Las investigaciones llevadas a cabo por la Secretaría del Comité Consultivo Internacional del Algodón (CCIA), para las que se recurrió a la colaboración de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), apuntan a que hasta finales de 2005 el mundo había consumido medio millón más de toneladas de algodón debido a la desaparición de las cuotas textiles. Buena parte del aumento del consumo de algodón propiciado por la eliminación de las cuotas se produjo probablemente entre 1995 y 2004, y en particular a partir del 1º de enero de 2002.